Parte 2 Historia de la energía solar: DE LOS INICIOS AL ESFUERZO

marzo 26, 2019

En los tiempos de Arquímedes, él utilizo espejos cóncavos, con los cuales incendio las caballerías romanas durante el renacimiento, quien utilizo el mismo método, fue Kicher (1601-1680) encendiendo una pila de leña a distancia utilizando espejos para protegerse de sus enemigos.

Posteriormente, un miembro de la academia nacional francesa de la ciencia, logró fundir materiales cerámicos mediante la utilización de un lente de 76 cm de diámetro, Ehrenfried Von Tschirnhaus (1651-1700) dio un gran paso en el uso de la energía solar. 

Durante los inicios de los años 1700, George Louis Leclerc fabricó un horno solar compuesto por 360 espejos con un foco común e hizo una demostración en los jardines del Palacio de Versalles, encendiendo una pila de leña a 60 metros, lo cual genero un rumbo del suizo Nicholas de Saussure (1740-1799), quien se dio a la tarea de crear el colector solar plano, el cual se compuso de una cubierta de vidrio y placa metálica negra encerrada en una caja generando un aislamiento térmico, el cual permitió cocinar alimentos que se colocaban en el interior de la caja (casi fue los inicios de un horno de calor hacia la etapa del microondas)

Otro gran avance lo dio el célebre químico francés descubridor del oxígeno Antoine Lavoisier (1743-1794, experimento con lentes de 130 cm. de diámetro y fundió el platino, cuyo punto de fusión es de 17600C.(celcius)

El siguiente paso dentro de los trabajos de la energía solar fue John Herschell, hijo del célebre astrónomo británico William Herschell, descubridor del planeta Urano, utilizó colectores solares de dos cubiertas también para cocinar alimentos, obteniendo en 1837 un prototipo que alcanzaba los 1160C.(celcius)

Hacia 1874 se instaló en Las Salinas (Chile) un destilador solar pasivo, consistente en 4700 m2 de superficie acristalada que producían 23000 litros de agua dulce al día. Este destilador funcionó durante 40 años hasta que fue traída el agua mediante una tubería desde Antofagasta.

En 1875, el francés Mouchont realizó un colector cónico de 18.6 m2 de área de abertura, destinado a la producción de vapor y que fue presentado en París. Este colector tuvo un accidente como consecuencia de haberse quedado sin agua.

Abel Pifre utilizó en la Exposición de París del año 1878 un colector doble parabólico para la producción de vapor, con el cual se accionaba una pequeña imprenta.

El primer colector cilíndrico. Parabólico fue ideado por el norteamericano John Ericsson en 1883.

A finales del siglo antepasado existía ya un cierto interés por la energía solar, puesto de manifiesto por las diversas revistas científicas de la época.

Ya en el siglo XX la utilización de la energía solar tuvo especial Interés en Estados Unidos, principalmente en California, donde se hicieron algunos trabajos y estudios en colaboración con astrónomos, construyéndose algunos prototipos de grandes dimensiones.

El abaratamiento de los combustibles, como consecuencia de la I Guerra Mundial, dio al traste con todos estos trabajos. 

Un ejemplo de los aludidos fue el colector del portugués Himilaya en San Louis (Missisipi) del año 1904, con un factor de concentración de 2000, destinado a fundir metales, así como un colector cónico realizado por el norteamericano Eneas, contemporáneo del anterior.

En 1913, los también norteamericanos Shuman y Boys Instalaron, primero en Filadelfia (USA) y luego en Egipto, colectores cilíndricos. que producían vapor para el acciona-miento mecánico de bombas hidráulicas destinadas a irrigación. El colector de Egipto proporcionaba una potencia de 37 a 45 Kw. durante un período de cinco horas.

En la década de los años 30 de nuestro siglo se popularizaron en Japón equipos de circulación natural para obtener agua caliente sanitaria con una capacidad de almacena-miento de 100-200 litros.

Después de la II Guerra Mundial este tipo de sistemas se extendió también en Israel, pero debido al bajo precio de los combustibles convencionales, el uso de la energía solar quedó relegado a un segundo plano.

El resurgimiento de la energía solar como una disciplina científica se produce en 1953, cuando Farrington Daniels organiza en la Universidad de Wisconsin un Simposio Inter-nacional sobre la utilización de la Energía Solar, auspiciado por la National Science Foundation de Estados Unidos. Dos años más tarde, en Tucson (Arizona), se celebró otro simposio y se formó la Asociación para la Aplicación de la Energía Solar.

Como consecuencia de estos simposios se creó la revista “Solar Energy”, de muy alto nivel científico, que edita la Sociedad internacional de la Energía Solar con sede en Australia, entidad que sucedió a la asociación para la aplicación de la energía solar.

En esta misma época (1954) se descubrió la fotopila de silicio en los laboratorios de la bell Telephone, los cuales recibieron por ello un fuerte impulso debido a las inminentes necesidades de fotopilas para actividades espaciales.

En los años 60, el excesivo abaratamiento de los combustibles convencionales hizo que se dedicase poca atención al tema de la energía solar, si bien en esta época se construyó el horno solar de Font Romeu (Francia).

Fue hasta 1973 cuando, como consecuencia de la cuarta guerra árabe-israelí, la OPEP decidió elevar enormemente los precios del petróleo y se produjo un fuerte resurgimiento mundial de la energía solar, al poder ser ya competitiva con los nuevos y altos precios del petróleo y de los productos energéticos en general.



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